El Templo del Durmiente
También conocido como: Sleeper's Temple, Temple of the Sleeper, Orc Temple
El Templo del Durmiente es la antigua estructura subterránea donde yace prisionero el archidemonio conocido como el Durmiente, en lo más profundo bajo la sepultada Ciudad de los Orcos, dentro del Valle de las Minas. Es el escenario del clímax de Gothic 1 Remake. Para llegar al templo, el Héroe Sin Nombre debe atravesar primero, y sin morir en el intento, la hostil Ciudad de los Orcos, para lo cual necesita el ULU-MULU: un estandarte ceremonial órquico que el orco amistoso Tarrok fabrica con ingredientes reunidos por toda la colonia y que permite al Héroe moverse entre los orcos sin que lo ataquen.
Dentro del templo, el Héroe se enfrenta a sirvientes no-muertos y a cinco chamanes (sacerdotes) orcos, cada uno portador de una hoja antigua única y guardián de una parte del complejo. El vínculo del demonio con el mundo mortal se sostiene gracias a los corazones de los cinco chamanes, sellados dentro de cinco santuarios; esos corazones solo pueden destruirse con las mismas hojas que empuñan los chamanes. En el templo se recupera además la legendaria espada Uriziel, que más tarde se restaura y se recarga con la magia del mineral para convertirla en un arma letal.
El líder del culto, Cor Kalom, y sus seguidores descienden al templo para completar el ritual que despertará al Durmiente. El Héroe Sin Nombre derrota a Kalom, da muerte a los chamanes y atraviesa cada corazón en su santuario, desterrando al Durmiente de Myrtana. La destrucción del demonio hace que la Barrera que se alza sobre el valle se desplome, poniendo fin al cautiverio de la colonia.