Recargar Uriziel
También conocido como: Restoring the Blade
La espada Uriziel es una de las armas con más historia del mundo de Gothic: una hoja forjada en una era de leyenda para derrotar a un demonio, recuperada ahora por el Héroe sin nombre, pero agotada de todo su antiguo poder. Como arma mundana resulta útil, pero no puede dañar a los seres que custodian el Templo del Durmiente, donde aguarda la confrontación final. Restaurar la magia de la hoja es la tarea central del tramo final de Gothic y la última gran preparación antes del descenso al final del juego.
Un arma de otra era
Xardas identifica Uriziel en cuanto la ve y entiende tanto qué es como qué hace falta para despertarla. La espada fue forjada originalmente con un poder divino suficiente para atar o destruir a un demonio, un poder que se ha desangrado durante siglos de letargo. Sin restaurarlo, los guardianes más peligrosos del templo no pueden ser dañados y el ritual no puede detenerse. Uriziel en su estado agotado es una buena espada; Uriziel recargada es la única arma de la Colonia capaz de hacer lo que debe hacerse.
La fórmula de Xardas
El nigromante idea un método para recargar la hoja, pero el proceso exige una concentración enorme de energía mágica: en concreto, la energía almacenada en el montículo de mineral que el Campamento Nuevo lleva años acumulando como fuente de poder para su plan de derribar la Barrera. Drenar ese montículo para devolver el poder a una espada significa destruir la estrategia central del Campamento Nuevo al servicio de la misión que Xardas considera ahora la única que importa.
Este es uno de los giros temáticos más incisivos de Gothic. El Héroe debe traicionar, en la práctica, el plan de los Magos del Agua, el mismo plan que ayudó a impulsar en el capítulo 3 al recuperar las Piedras Focales, para perseguir la verdadera solución. La reacción de Saturas ante esto, y la pregunta de qué harán los magos sin el mineral que han acumulado con tanto cuidado, son consecuencias que el juego reconoce.
El resultado
Uriziel recargada se transforma. Brilla con su poder divino restaurado y es capaz de herir a los guardianes, por lo demás invencibles, del Templo del Durmiente, en especial a los cinco antiguos chamanes orcos cuyos corazones atados mantienen al Durmiente parcialmente preso. Sin una Uriziel recargada, esos enemigos no pueden morir y el templo no puede completarse. La misión no es opcional: es el requisito literal para terminar el juego.
Preparación completa
Recargar Uriziel es el último gran objetivo antes del punto sin retorno. Con la hoja restaurada, el ULU-MULU en la mano y el paso por la Ciudad de los Orcos asegurado, el Héroe está por fin equipado para iniciar el descenso. Gothic ha dedicado seis capítulos a construir este momento: una sola persona, portando un arma antigua, entrando en un templo bajo el mundo para enfrentarse a un demonio que debería haber seguido durmiendo.